Cómo mejorar la señal WiFi en casa: 8 consejos prácticos
¿Te pasa que en el salón tienes WiFi perfecta pero en el dormitorio no cargan ni los memes? Tranquilo, no eres el único. La cobertura WiFi puede ser un dolor de cabeza, pero con estos consejos vas a convertir tu casa en una zona de internet súper rápida.
1. Ubica tu router en el lugar perfecto
El router es como el corazón de tu WiFi, así que necesita estar en un sitio estratégico. Colócalo en el centro de la casa y en un lugar alto, como una estantería. Olvídate de esconderlo detrás de la tele o dentro de un armario: necesita respirar y tener espacio libre alrededor.
2. Aleja el router de interferencias
Los electrodomésticos son enemigos del WiFi. Mantén tu router lejos del microondas, el monitor del bebé, los altavoces Bluetooth y otros dispositivos que trabajen en la misma frecuencia. La distancia mínima debería ser de un metro.
3. Actualiza el firmware regularmente
Es como mantener tu móvil actualizado, pero para el router. Entra en la configuración del router cada cierto tiempo y busca actualizaciones. Estas mejoras suelen incluir optimizaciones de rendimiento y corrección de errores que pueden estar afectando tu señal.
4. Cambia el canal de transmisión
Si vives en un edificio con muchos vecinos, probablemente todos estéis usando el mismo canal WiFi. Es como cuando todos hablan a la vez en una habitación. Usa apps como WiFi Analyzer para ver qué canales están menos congestionados y cambia el tuyo desde la configuración del router.
5. Considera un repetidor o amplificador
Para casas grandes o con muchas plantas, un repetidor WiFi puede ser tu mejor amigo. Colócalo a medio camino entre el router y la zona donde la señal llega débil. Es una solución económica y súper efectiva.
6. Usa la banda de 5GHz cuando sea posible
La mayoría de routers modernos tienen dos bandas: 2.4GHz y 5GHz. La de 5GHz es menos congestionada y más rápida, aunque su alcance es menor. Úsala para dispositivos cercanos al router y guarda la de 2.4GHz para los que están más lejos.
7. Limita los dispositivos conectados
Cada dispositivo conectado consume ancho de banda. Si tienes 15 dispositivos conectados simultáneamente, es normal que la cosa vaya lenta. Desconecta los que no uses y considera configurar una red de invitados para las visitas.
8. Revisa los obstáculos físicos
Las paredes gruesas, los espejos y las superficies metálicas son como kriptonita para el WiFi. Si no puedes mover el router, al menos identifica estos obstáculos y trata de minimizar su impacto. A veces, mover el router unos pocos centímetros puede hacer una diferencia enorme.
Con estos consejos, tu WiFi debería funcionar mucho mejor en toda la casa. Recuerda que la paciencia es clave: prueba los cambios uno por uno para ver cuál te da mejores resultados. ¡Tu Netflix te lo agradecerá!